miércoles, 30 de diciembre de 2009

El pájaro es la clave.

Siempre las mismas palabras, siempre las mismas canciones, harto de oírlas, tanto que me envuelvo en una manta, da igual que sea de noche, o de día. Quiero huir de toda esa falsa realidad que recorre cada poro de mi piel, y que sale en forma de un sudor helado, que consigue erizarme como si de un pollo se tratara.

No quiero hacer otra típica reflexión, como hace la gran mayoría, ahora que se acerca la Nochevieja. Tampoco voy a hacer balance de los niños que no han podido tener un plato de sopa caliente el día de Nochebuena, ni todos aquellos que han tenido que dormir en los aeropuertos. Todo eso ya está muy visto, ha salido en la televisión a la hora de comer, todos nos hemos compadecido de ellos, pero nosotros, con ese bocado de carne de buey, hemos seguido masticando. Para poder tragar bien, hemos dado un sorbo de un vino de Bourgogne, porque cuesta, la verdad es que cuesta.

Vaya, no quería, pero así y todo, he reflexionado mínimamente… si es que soy de lo que no hay. Total, a nadie le interesa, no es así? Bueno, os dejo, que me voy de entierro. Mi mejor amigo se ha suicidado, era imaginario.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Flotando en la desidia.

La voz de una vida mejor, ya vivida, era el sucio reflejo de todo lo malo que le esperaba. Él lo sabía, pero no le importaba enfrentarse a ello, total, para qué? Aunque sin creer en el destino, ya estaba predispuesto a que fuera él el que actuara y no su propia voz, esa que tantos improperios había lanzado, y que tantas veces se había equivocado, como siempre.

Desde pequeño nadie le había enseñado lo que estaba bien, y lo que estaba mal, y así creció torcido, como el ciprés que no quiere erguirse hacia el cielo, y prefiere arrastrarse por el suelo, como un caracol, babeando, y llevando su casa a cuestas. Pero no era la casa lo que llevaba, sino a toda esa gente a la que había hecho daño, por un motivo, o por otro, y sobre todo, el gran peso de las oportunidades perdidas. El haber pensado hacer algo, y no haberlo hecho. Por eso esta ultima vez, se volvió a prometer a sí mismo que no volvería a pasar, que cumpliría a rajatabla, y así lo hizo.

Y para que sirvió? Para afianzarse una vez más en que se seguiría equivocando durante toda su vida, iba a seguir siendo esa alma en pena, que vaga por este mundo, tan muerto como lleno de vida. Porque para él, pasear por la calle era morir en vida, porque no tenía con quien hacerlo. Siempre supo que esa no era la razón para echar su vida al contenedor de materiales orgánicos. Si, al menos reciclaba.

Pero así lo hacía, la única droga que quería en aquel momento no la podía conseguir, así que optó por darse un paseo por la orilla del mar. La espuma que se reflejaba a la luz de la luna llena, el olor a salitre, y el sonido lejano de un perro aullando a ese gran satélite resplandeciente. Que si no fuera por el sol, que es quien la calienta, y le da su luz, ella existiría, pero pasaría totalmente desapercibida. Por suerte, no es así, y se puede seguir disfrutando de su belleza natural, aunque por más que queramos, no la podamos tocar, ni tampoco tapar el sol con un solo dedo. Luz, que bonita luz.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

No quiero participar

Otro día mas de resaca, apoltronado en un sofá, rodeado de un gentío que solo hace que gritar, martilleándome en la sien como una taladradora que intenta hacer un agujero para después, insertar un taco de goma de desesperación, y una alcayata que soporte todo el odio que dentro de mi habita. He pasado una mala noche, si, pero, que importa? Dentro de poco, todo habrá pasado, y volveré a empezar otro día de una rutina que ya empieza a agobiarme, porque no hay nunca nada que recalcar, y cuando lo hay, siempre es alguna desilusión.

Y es que cuando más quiero cambiar algo, mas me sumerjo en ello, y hace que entre en un bucle infinito, del que solo hay un detalle que puede cambiarlo. Porque nada tiene sentido. Como decían en una canción “vivir para morir, extraño ritual”. Ese es el fin? O sea, vivir simplemente para perpetuar en el tiempo esta especie, llamada ser humano. Pero igual que nosotros, están los animales, plantas, y demás seres vivos. Es que no veo sentido alguno a todo esto. Nacer fruto del amor (en la mayoría de los casos) después crecer, estar puteado por todos lados, que no te dejan ser tu mismo, y cuando crees que lo eres, estas cayendo en picado, porque los demás no respetan esa forma de vivir, o de actuar, y en el peor de los casos, incurriendo en un delito.

Para ser buen ciudadano, has de producir en la fábrica, enamorarte, tener novia formal, y casarte, por supuesto. Después, perpetuar la especie, si no lo haces, eres el raro de la familia. Y vas a dejar perder el apellido? Pero que es el apellido? Letras conexas para formar una palabra, que generalmente es idéntica a nombres de pueblos, animales, colores, o referente a algún antepasado que se llamaba así (Rodríguez, hijo de Rodrigo).

Para después acabar muriendo de viejo, si llegas, en la cama de un hospital, o en el mejor de los casos, en tu propia casa, rodeado de tus seres queridos. Pero quien son esos seres queridos? La familia? Esa que siempre te ha marcado el buen camino. La que te ha calificado como la oveja negra, por ser diferente. O la familia, son esas personas que no llevan tu misma sangre, o si, pero que tú has ido eligiendo con el paso del tiempo, ya sea por sus buenos actos a ti, como por lo que tú has significado para ellos. Me quedo con la segunda calificación de familia.

Hace poco, hablaba con un amigo, si, de los que entran en la segunda acepción de familia, que la mayoría de la gente, personas, piedras, te buscan por el interés puro y duro, por lo que pueden sacar de ti, que puede ser, generalmente por mero interés monetario, o semejante. Todo ese tipo de gente me da asco. Esos son los que suelen decir eso de “o conmigo, o contra mí” no hay término medio, no ven más que blanco, o negro. Los que te hacen buena cara, te saludan, y todo es muy bonito, si van solos, o tu eres el que va solo. Porque si es al contrario, ni te miran a la cara, no sea que alguien los pueda involucrar en tu vida, y sea una total desgracia. Que dirá la gente dios mío! Tú no eres de los míos, y te lo hago saber. Y si, hemos brindado para que este tipo de gente no se perpetúe en el tiempo.

Como veis, quisiera hablar sobre qué bonito es el mar en calma, los días soleados de verano, o del rocío que se posa sobre el blanco de la flor del naranjo al amanecer, pero no puedo. Porque eso es algo que ya sabe todo el mundo, y que realmente, a nadie le importa, más que a los fotógrafos que intentan hacer sobre ello un buen plano, quizá por entretenimiento, o para ganar un concurso. Llamémosle pues, de otro modo, se intentan lucrar a partir de la belleza de la naturaleza. Y no son los únicos que lo hacen, no. Con ello, no quiero decir que me parezca mal, pues todos intentamos aprovechar al máximo nuestros recursos, sea cual sea su natural procedencia. Siempre le acabo sacando la parte mala a todo lo que veo, o toco. Sera porque necesito algo de vida extra con nombre de mujer?

lunes, 7 de diciembre de 2009

Y si quieres mas, pues grita.

Siempre buscando una canción para los momentos tristes
pero nunca encuentras el modo de sonreir,
haz un agujero en la pared
y hecha un vistazo para ver quien habita en el.
si no encuentras nada mejor
vuela sobre un avión de papel
o navega sobre una hoja de laurel
verás que hasta lo mas insignificante
tiene su razón de ser.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Y despues se ablanda

- Ey Laura! Que pasa?
- Pues nada, mira, pasaba por aquí…
- Tienes algo que hacer?
- Pues no, porque vengo de hacer unas gestiones, y me iba a casa ya.
- Te hace tomar un café? Que ya hace tiempo que no nos vemos.
- Venga, vale, invitas tu?
- Mira, pero porque eres tu, eh?
- Y tanto que soy yo! O es que ya no te acuerdas de las juergas que nos corríamos?
- Y tanto que me acuerdo, sobretodo, de cuando nos corriamos.
- Mira que eres cerdo.
- Ay!? Acaso no es verdad? Mira esta!
- Si, la verdad es que estaba muy bien aquello, a ver cuando repetimos!
- Umm, es una proposicion?
- Tienes algo que hacer ahora mismo?
- Pues justamente me iba a tomar un café con mi amiga Laura.
- Pues que espere ese café. Al cigarro de despues invito yo.
- Ya no fumo.
- Yo tampoco

Fuimos, somos y el olvido.

Frente a la adversidad, nacen nuevos valores que hacen que se pueda superar cualquier obstáculo que te surja por el camino, renacer sobre los mismos pasos que previamente se han dado, pero quién sabe si de otra forma, para llegar al mismo sitio, pero con otra forma de ver las cosas, quizá en el otro lado del abismo, o de la cama. Todo depende de a dónde nos haya llevado cada metro recorrido, ya sea corriendo, andando, o a gatas, porque muchas veces hace falta arrodillarse, entre otras cosas, para pedir perdón por los errores cometidos.

Puede que nos hayamos dado cuenta nosotros mismos de esos errores, o la gente que nos rodea nos hayan abierto los ojos, porque nosotros mismos estábamos cegados sobre una ilusión, que no era cierta, porque puedes creer que todo va bien, pero ni lo mas mínimo. Es ahí cuando verdaderamente te das cuenta de quien merece el perdón, o no.

Se comenta por otros lares, que perdonar, no es olvidar, y viceversa. Cuanta razón tienen esas palabras, y siempre están cargadas de abundante rencor. Porque llega un punto, en que ya no es orgullo, porque el orgullo, solo lleva que a problemas, y a enfrentamientos, nadie es superior a nadie, y no debemos creer que lo seamos. Estoy hablando del amor propio, el no dejar que te pisoteen, que es cuando la otra parte se cree superior a ti, y lo único que hace, es rebajarse, porque no hay argumentos que sostengan tal situación. No hay que obligar a olvidar, sino simplemente, olvidar que hay un motivo para recordar.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Despertando la moral

Tengo los bolsillos tan llenos de cigarrillos,

Que no me cabe tu necesidad.

Está bien, rompemos el cenicero, pero yo me quedo con los cigarros, y tú con la ceniza. Con esta manera de ver las cosas, empezó un nuevo día. La luz entraba a trompicones entre las rendijas de la persiana, como si estuviera obligada a ello. Se ve que no quería despertarle. Pero era demasiado tarde, aunque ella no tuvo nada que ver. Poco antes de que el despertador le taladrara en los oídos con su horripilante música mañanera, ya se había desvelado por sus propios medios, que no son más que pocas ganas de dormir, felicidad, alegría, y ganas de empezar un nuevo día con una sonrisa. Es el momento de mirar hacia delante, de pensar que no estamos aquí de “prestao”, que todo va muy en serio. Pero tampoco tenía ganas de tomárselo muy formalmente. Que si la vida te da limones, te vas al Mercadona, y compras una botella de tequila y sal. Si te da la espalda, le tocas el culo, con lo que ella responderá con un guantazo en la cara, y al poco tiempo, te plantara un beso en toda la boca que te sabrá a gloria. Porque al fin y al cabo, hay que poner empeño en conseguir lo que uno quiere.

Por fin se levanto de la cama, levanto los brazos, y mirándose en el espejo, gritó a modo de bostezo un “si” que se oyó por todos los rincones de la habitación. Se puso una camiseta de esperanza, unos pantalones de valentía, y unas botas de rebeldía, para hacer frente a todo aquello que le causaba miedo, dolor, e incertidumbre. Se lavó la cara y le quitó las telarañas al corazón. Un café un cigarro, y a la calle. Tengo que comprar otro cenicero.


Rescato este texto del fotolog, cuya pertenencia, también me corresponde. Este blog intenta ser la evolución natural del mismo (http://www.fotolog.com/markister) Si a alguien le apetece pegarle una miradita, no estaría de mas. Disfrutadlo de igual manera que yo disfruté escribiendo en el.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Selvas de alquitrán

860.000 € cuesta una muerte en la carretera. Ahí está el dinero que deja de generar como trabajador, lo que desembolsan las aseguradoras, indemnizaciones de otra clase, gastos en sanidad si hicieran falta, y el trabajo que cuesta limpiar la carretera, entre otros menesteres. El coste de un radar de tráfico, creo recordar que estaba sobre los 80.000€ la unidad. Ahora yo me pregunto. Porque quieren que tengamos más seguridad en carretera, porque las autoridades velan por nosotros, o porque el gasto es tan grande, que prefieren tenernos en vida. Tenernos en vida para que no dejemos de producir, y que llenemos sus arcas. Quieren que sigamos trabajando, para que nada deje de funcionar, que no deje de generar dinero. Si caemos enfermos, es dinero que la S.S. debe de pagar, y que no ingresa. No les interesa que los trabajadores estén de baja.

Porque no quieren que pisemos el acelerador a fondo? Bueno, eso es lo que dicen, pero ponen los límites de velocidad tan bajos, que en ocasiones, son difíciles de cumplir, y quien esta allí? El maravilloso radar, que ha costado una pasta enorme, y que hay que amortizar. Fácilmente, en una semana, se puede amortizar el coste del radar, y todo lo demás, van a ser beneficios. Beneficios para invertir en mayor seguridad? No hijos míos, beneficio para ellos, porque los puntos negros, y las carreteras en general, cada vez van a peor. Menos inversión en arreglar el asfalto, en volver a pavimentarlo. Los arcenes, en el caso de que existan, están en pésimas condiciones, los quitamiedos, no quitan el miedo, sino vidas a los motoristas.

También hay que decir, que los motoristas se quejan de los conductores de vehículos a cuatro ruedas, pero yo he podido comprobar infinidad de veces, que son ellos los que no respetan a los demás. No quiero generalizar, porque se que no todos son así, pero no me quitareis la razón en que es cierto. Adelantamientos en sitios donde la visibilidad es nula, doble línea continua amarilla, superación de los límites de velocidad razonables (ya no me refiero a los legales, sino a los que se salen de la razón). Y después pasa lo que pasa, la culpa para quién? Para los conductores de coches.

La conducción, es como estar en medio de la selva del Brasil. Es la ley del más fuerte, tienes que ir con 40.000 ojos, y aun así, siempre son pocos, y lo digo por experiencia. Cuantas veces he tenido que pegar frenazo, porque a un camionero se le ha ocurrido entrar en una rotonda cuando no debía, y claro, a ver qué haces, solo con una rueda ya te revienta el coche. O tener que hacer mil maravillas, porque el susodicho camionero, lleva detector de radar, o simplemente, tiene prisa, y va haciendo las largas para que corras mas, porque le estorbas, mientras tú, vas tan feliz cumpliendo los límites de velocidad, porque estas harto de que te sangren por todas partes, como para tener que pagar una multa de 100€, 200€, 300€ por pasarte 1km/h del máximo permitido.

Otra cosa que veo muy bien por parte de las autoridades “competentes”, es que multen por hablar con el teléfono móvil, por usar el GPS, por adelantamientos indebidos, maniobras que rozan lo irracional. Con todo ello deberían de ser implacables. Que tire la primera piedra quien esté libre de pecado. Todos hemos hecho infracciones de ese tipo, pero bueno, supongo que en ese momento soy consciente de todo lo que puede pasar, y me arriesgo a ello. También soy consciente de que con ello puedo perjudicar a otros conductores, que no tienen nada que ver. En fin, precaución amigo conductor, que la senda es peligrosa.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Tu te crees que estas son horas de estar por ahí vagando? Venga va, apaga la luz, y vente a la cama. Esas palabras me hicieron recapacitar. Era ya muy tarde, y mañana iba a ser un dia duro. No se si me queria acostar tarde, por saborear un poco mas de esta absurda vida, o por el miedo a una mala pesadilla, de las que recorrian mi cuerpo en las ultimas noches. No me dejaban descansar, y es lo que mas necesitaba en esos dias. Descansar, y tener claridad, afrontar el problema de cara, sin titubeos, y no dar por sentado nada. Estaba aquí sentado, delante de esta pantalla. Por los altavoces se filtraba la voz de Kutxi, parecia que el unico que me comprendia era el, a cada momento, sabia lo que necesitaba. Un poco de noche, un poco de lluvia, y salir a correr bajo ella. Asi que miré el reloj, poco tiempo quedaba ya. Se me habia pasado volando. Me habia sumergido entre aguas de guitarras, y atronadores sonidos procedentes de un trozo de madera con un parche. Esa iba a ser la banda sonora que le acompañaria hasta el momento de decir “hasta aquí hemos llegado”. Cariño, tenemos que hablar.