¿Cómo escribir cuando no hay nada que decir? ¿Es bueno
buscar la inspiración, o debería llegar ella de por sí? Algunas veces creo que
no tengo nada dentro, que por más que piense en que podría escribir sobre algún
tema en concreto, ninguno me viene a la mente, es como si yo no fuera nadie,
como si viviera a la intemperie, balanceándome con el viento o con las olas a
la deriva. Un ente que vive simplemente, que no mira más allá.
¿Sin un motivo por el que vivir, se puede llamar a ese
acto vivir? ¿O simplemente es algo con vida pero que no vive? Porque por ejemplo, una zapatilla existe,
pero no tiene vida. ¿A que se le llama vivir y a que tener vida? ¿Son sinónimos?
Vale, uno puede ser el acto de otro pero ¿eso es al cien por cien así?
¿Hacer algo sin un motivo en concreto tiene sentido? Cuando
alguien te obliga a hacerlo, tú tienes un motivo, la obligación, pero el
sentido se lo da la otra persona que puede ser cualquier cosa. ¿El motivo y el
sentido es lo mismo? Habrá veces que si, otras que no.
Creo que el calor me está afectando demasiado. Este es el
motivo por el que he escrito… ¿sentido? No lo busquéis, no lo tiene. Entonces,
¿estoy vivo? Cuando me dé una ducha fresca, os aseguro que sí.
“Si la inspiración no viene a mí salgo a su encuentro, a
la mitad del camino.“
Sigmund Freud.