lunes, 10 de junio de 2013

Tenía que decírtelo.

Por hablar salen las palabras, por hablar nos las tragamos. Enloquecer no es una opción porque tenemos la suficiente capacidad como para saber diferenciar. A veces tenemos que encontrar el fuego y sale la chispa, detener el tiempo o dejarlo correr, sin temer que para que haya un final, debe de haber un principio que siempre es esperanzador.

Cuando unas gafas de sol no tapan la brillantez de unos ojos que miran con pasión, que traspasa todo material opaco hay que dejar que la luz se extienda por todos los rincones de la estancia, que deje ver que detrás de una puerta hay todo un mundo por descubrir, que nunca sale todo a pedir de boca, que las traiciones a veces, sirven para que uno se dé cuenta de donde está, de lo que quiere en esta vida. Momentos en los que un hecho te mata por dentro, te revuelve las entrañas y al tiempo descubrir que todo eso fue por algo, y ese algo es bueno, insuperable.

Decisiones que te hacen crecer en un segundo, lanzarse a la piscina aunque creas que no hay agua, aunque tengas la certeza de que no la hay, pero sabes que se va a llenar tan pronto como llegue el verano para refrescar una vida que andaba sudorosa de buscar ese mismo agua que empapa todo por dentro y sale al exterior en forma de sonrisa y bienestar.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cables

Hoy se rompe otra copa y se vierte su contenido al suelo, ese suelo que tantas veces me hizo resbalar y que nunca consigo hacer que se seque. Puede que lo mejor sea comprar otra casa donde haya alfombras donde caminar descalzo, donde saber que no me voy a cortar con los cristales, que el líquido no me hará naufragar, que el fuego secará cualquier lágrima que pueda derramar. 

Si, lo sé, nunca lloro pero eso no quiere decir que no haya lágrimas, porque las hay, y muchas. Las hay por la inconsciencia de unos ojos que quieren mirar estando cerrados, de unos oídos taponados por el ruido exterior, y por unas manos que se resisten a tocar siendo esta su función principal. Y no salen a la luz porque ya hay bastante agua en el exterior, como para que vaya añadiendo yo más. Puede que fuera esté lloviendo, que lo haga en unos sitios y en otros no, pero Sol sólo hay uno, luna solo hay una, y cuando uno falta sale el otro. Quizá no hay ninguno cuando cerramos la persiana. Hoy sabré si quemo la persiana, o me hago un ovillo con la manta. Y mañana… mañana no tiene fondo.

jueves, 6 de diciembre de 2012

Las andadas vuelven a mi

Acabo de entrar por aquí y me he dado cuenta de que ayer justamente, hacía un año que no escribía nada. Han pasado muchas cosas desde ese 5 de diciembre de 2011, muchas idas y venidas, encontronazos, decepciones, alegrías, pero sobretodo, ha habido crecimiento. Crecimiento personal, mental, emocional entre otras muchas cosas. Para unas cosas soy el mismo y para otras no aunque esto pasa en las mejores familias. 

Creo que voy a retomarlo, necesito exteriorizar muchas cosas y como siempre, lo haré de forma encubierta, así que supongo y espero que no entendáis lo que realmente quiero decir, aunque si sabéis como me siento y porque... sera fácil saberlo. En fin, que ahí queda la promesa de volver a escribir de forma regular. 

Un abrazo.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Me lo dije

No hay falta de ideas, hay exceso de demanda y en las partes que se arreglan entre si se vincula la ausencia que salta a la vista, con ganas de gafas claras y transparentes. Respecto a la ida de la avenida, intentando volver a la rutina, se cuece entre fogones una olla a depresión, engarzada por tornillos y tuercas pasadas de rosca como el beso derramado entre gases de fuel enlicorado.

Si alguna vez la paloma decide volar del círculo que le han impuesto, anidará entre tejados y chimeneas humeantes donde se quema el letargo que le hacía falta. Necesidad de encontrarse vacío para que la mecha pueda prender en cuanto se le eche más leña al fuego, de madera noble como diría un compadre, de tablones entapiados, de cal sin medida y arena en la retina, que rasca la visión y en ansias de agua de aclarado, el alcohol que cura la herida escuece y quema, pero ¿Qué más dará que así sea si en la misma bebida el hielo destierra el calor? Solo es la punta del iceberg que se contempla erguido al cielo como nunca, de valor, de pasión, de salir de la prisión y en libertad poder gritar “¡¡¡ME LO DIJE!!!”

jueves, 27 de octubre de 2011

Antropoesía

Noches rotas de poesía,
mañanas sedientas de palabras malsonantes
y con un vaso de alegría
le doy en los morros a la puta rutina.
Y con ella,
volvió la inspiración,
será que en la poesía
encuentro consolación.
Y si me quedo desnudo de versos,
busco entre un montón de recuerdos
el sitio donde se quedó encerrada la cordura,
la rescato y me acicalo
con un puñado de pecados.
Quizá no este bien visto
pero al fin y al cabo
este es mi propio estilo.

M.C.R
27-10-2011

martes, 20 de septiembre de 2011

Declive

Parece la luna un sol, iluminada con un brillo destellante, alegre al parpadeo y ligeramente ovalada. Reflejo de cerveza burbujeante como el mar inhóspito allanado a causa de la calma chicha que recorre uno a uno todos los recodos del silencio. Ataviado con espesura verde y amarilla a causa del entretiempo, seco aunque húmedo en su interior, causa lamento tan solo ver que allí donde había alegría, el otoño hace que todo caiga al suelo desquebrajándose en pedazos tan pequeños, que darán alimento a las generaciones venideras, quien sabe si de la misma especie, o de indigestos pastos para reses. De lo que coman será su final o no, solo el tiempo dirá si fue acertada la decisión. Se podrá maquillar de buenaventura explicando que llegó su hora, que era el destino, o que fue una broma pesada, pero no será más que abrazar con buenas palabras una muerte inservible y sin bondad alguna. Quizá no era el sol quien la iluminaba, sino una estrella fugaz.

lunes, 15 de agosto de 2011

Vicente mata a la gente...


Salgo del portal, miro al cielo, hoy amaneció nublado, pero no hace frio, se está bien. Me soplo en las manos para calentarlas un poco, y echo a andar. Son las 7 de la mañana. Voy cruzando calles, aceras, esquivando coches. El pueblo empieza a despertar, y a mí me queda un día muy largo por delante. Voy al cajero a sacar algo de pasta. En el suelo, un sintecho me saluda:

-Buenos días, molesto?
-No señor, como va a molestar?
- Perdone usted…

Meto la tarjeta, código… cuanto quiere sacar? Doscientos, pienso. Mejor, doscientos veinte. Retire su tarjeta. Me agacho, y le doy los veinte euros de pico al vagabundo. A mí de poco me van a servir ya, y a él, le solucionan un par de días. Salgo, parece que se va aclarando el día, y el estrés de la ciudad, se va apoderando de mi. Nunca comprendí la prisa que tiene toda la gente por vivir, hay tiempo para todo. Bueno, para mi objetivo, se le acaba el tiempo a cada paso que doy. O el, o yo, prefiero que sea él. Paso por casa de Joseba, le doy lo suyo, doscientos. El me da lo mío, 9 mm parabellum.

Está todo planeado, sale de casa a las nueve menos cuarto, baja al parking, allí le esperan los guardaespaldas, que ya han hecho su labor mirando de arriba abajo todo el coche. Me sabe mal por ellos, se juegan la vida por cuatro duros. Yo me la juego por un ideal, no nos diferenciamos tanto.
Bajo por la escalera de servicio, me escondo detrás de un pilar, desde donde veo toda la escena. El ascensor, y el coche. Sale con el maletín en una mano, y el teléfono móvil en la otra, no se percató de mi presencia. El txacurra más alto, le abre la puerta. El otro está de espaldas a mí. Salgo decidido, ahora o nunca. Primero cae el más bajito, dos en la nuca, no creo que se levante. Los dos siguientes van para el objetivo, con tan mala suerte, que el más alto ya había sacado su arma, y me dispara en mi hombro derecho, se me cae mi pistola. Me agacho como puedo a por ella, pero ya es demasiado tarde, me encañona en la sien, y me amenaza. 

A todo esto, el objetivo ya está encerrado en su coche blindado, no hay manera de poder cumplir. No se lo piensa dos veces, me dispara. Yo, hubiera hecho lo mismo. Tú eras el último txacurra, yo te odiaba, y tú también me odiabas.

(Escrito para mi fotolog el 02/02/2009)