- Ven, dame la mano, no temas
- No, no quiero, que seguro que me caigo.
- Hazme caso, ¿cuando te he fallado yo?
- Nunca, pero no se, para todo hay una primera vez, ¿o no?
- Si, tienes razón, pero esta no va a ser.
- ¿Seguro?
- Seguro
Y le dió la mano para cruzar el pequeño riachuelo que cruzaba la calle, e indudablemente, ese día fue el primero, y se cayó en medio de la corriente, que no tenia fuerza, que no conseguía arrastrarlo, por más que lo intentara, pero más que el agua, lo que caló fue la desconfianza.
- Me has fallado
- Lo siento, no era mi intención
- Si, seguro, ¿pero quien tiene el culo mojado ahora?
- Te lo aseguro, no se como ha podido pasar.
Y es que hay cosas, que por mas que las prometamos, sabemos que no depende de nosotros que se puedan cumplir.
1 comentario:
Óle!! :)
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